Anoche te he dado la bienvenida;
mi abrazo era homicida,
y fue nuestra danza la iniciaciòn
que en un òsculo fatal de pasiòn,
te dio la maldiciòn,
de vivir por siempre una muerte en vida.
No tengas miedo de què va a pasar,
còmo has de alimentarte
de la victima que hayas escogido.
Pues sòlo tu su sangre podrà saciarte
del hambre horrible que en vos ha nacido
y aguza tus sentidos,
cuando llega la hora de ir a cazar.
viernes, 25 de julio de 2008
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